A medida que el cerebro envejece, el deterioro cognitivo aumenta junto con el riesgo de demencia y enfermedades neurodegenerativas. Un equipo científico hizo una prueba que podría cambiar esta realidad. Científicos probaron el experimento con ratones y dio buenos resultados. ¿De qué se trata? ¿Servirá para los humanos?

Los resultados de este estudio se publicaron en la revista Nature y, según los autores, las mejoras en la memoria que se observan en los ratones viejos que reciben líquido cefalorraquídeo de los más jóvenes pueden atribuirse a los factores de crecimiento que demostraron restaurar la función de las células neuronales.

El líquido cefalorraquídeo circula por los espacios huecos del cerebro, la médula espinal y entre dos de las meninges. Forma parte del entorno inmediato del cerebro, proporcionando a las células cerebrales nutrientes, moléculas de señalización y factores de crecimiento, pero su papel en el envejecimiento cerebral no se conoce bien.

Para determinar los mecanismos que subyacen a estos efectos, los expertos examinaron las vías de señalización activadas por el líquido cefalorraquídeo joven. Descubrieron que un factor de transcripción -proteínas que participan en la regulación del ADN- conocido como SRF intercede en los efectos del líquido joven en las células precursoras de oligodendrocitos; la expresión de este factor se vio disminuida en el hipocampo de los ratones más viejos.